El cierre de un ciclo, por Sanderson

Estamos ante la última conferencia del curso 321 del 2014 de Brandon Sanderson, dictado en la BYU.

Al principio, Brandon explica algunos cuestiones técnicas del curso en sí, como qué hacer si faltaron a más clases de las permitidas, qué hacer si quedan preguntas pendientes y dónde encontrarlos a ellos en la universidad, entre otras cuestiones de fin de curso. A fin de seguir con la idea de enfocarnos en la temática de las entradas que estuve haciendo, creo que no merece mayor explicación.

Entonces cuenta de qué va a tratar la última clase: va a hablar de Agentes, quiere hablar un poco más de auto-publicación, también de impuestos de los escritores, y, finalmente, la última sesión de preguntas y respuestas. Espera llegar a todo, pero, si no llegan, agrega que tendrán una clase extra sólo para responder preguntas pendientes (lamentablemente, esta clase no ha sido grabada).

Hablemos un poco más de Auto-publicación

Lo primero que dice Brandon con respecto a la auto-publicación es que es una revolución legítima en la industria de la publicación de libros. Al menos en EEUU, se puede ver que mucho autores de auto-publicación pueden vivir de ello, haciendo unos 20, 30 o hasta 40 mil dólares al año. Como decía Joe en la clase pasada, el vive de la auto-publicación gracias a haber alcanzado una chica —pero fiel— base de fans (de 1000 o 2000 personas) con las que tiene una estricta relación, y a través de manenter una publicación constante de nuevos libros.

Realmente, agrega Brandon, vale la pena considerarlo. Dicho esto, hoy por hoy —dependiendo de con quién hablen, aclara— sigue siendo de un 50% frente a la publicación tradicional. Siendo así, es lógico también decir que conseguir un contrato con una editorial tradicional sigue siendo más lucrativo y puede hacerles llegar a un audiencia mayor.

Ustedes, les dice a los alumnos, como aspirantes a escritores, deben considerar: ¿debo auto-publicar, o debo enviar mis propuestas a editoriales tradicionales?

Para muchos escritores, tener más control de su obra es mucho más valioso que tener acceso a, potencialmente, una mayor audiencia. También está el otro lado: aquellos autores que nunca lo harían. Que sólo quieren escribir y no preocuparse por nada más. No hay respuestas correctas en este tema, sólo muchas perspectivas distintas.

Brandon insiste que la mejor apuesta para los escritores nuevos es ir por ambos modelos de negocio: que elijan algunos libros de los que escribieron para enviar a editoriales y otros que los auto-publiquen.

Por eso conviene intentar la autopublicación con trabajos cortos, como nouvelles, cuya duración va de las 20000 palabras a las 40000, y que podrían lanzar como “volúmen 1” de una serie. Y es importante que al menos publiquen 2 al año, ya que lo que requiere la auto-publicación es una publicación más seguida que en tradicional para que sea realmente rentable, y ver si despega en algún momento.

Le preguntan si de un modelo de auto-publicación se podría pasar a uno tradicional. Brandon le dice que sí, pero que también eso permite a la editorial ver el tema de ventas conseguidas y estimar cómo sería si lanzaran el mismo producto para una mayor audiencia.

Entonces Brandon comenta que es una ventaja para los autores desconocidos a la hora de negociar el adelanto. Pues en su caso, una editorial podría perdir los números económicos del último número y estimar cuál podría ser la ganancia de un nuevo libro. Para un autor desconocido, los números son imaginarios: es una apuesta que hace la editorial. Podrían decir “este libro va a vender igual que la serie Divergente”, y pretender que así lo hará para organizar su promoción y hacer cálculos financieros.

En el caso de que ya se hubieran lanzado mediante auto-publicación, deberían poder establecer como parte de la negociación que vendieron tantos de miles de libros por su propia cuenta, y así generar en la editorial el interés positivo para que imaginen cuánto podrían obtener de ganancia si fuera lanzado bajo su modelo tradicional.

Ahora, les dice Brandon a sus alumnos, si escriben un libro cada cuatro años, la auto-publicación no les resultará. En este caso, sólo una publicación tradicional con muchas ventas podría ser realmente lucrativo para vivir de eso.

Hoy la auto-publicación funciona con series cuyos primeros volúmenes son gratis para enganchar al lector, y que compre los siguientes volúmenes en la serie. Los géneros de estilo PULP son los más exitosos a la hora de la auto-publicación, libros de acción y de trama rápida y llevadera que terminan con un gancho al mejor estilo de un capítulo de una serie de televisión.


Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina lanzaron bajo esta modalidad las Crónicas del Fin, por ejemplo: con unas portadas geniales hechas por Libertad Delgado, son novelas cortas distópicas y con mucha acción. La serie constará en total de 5 libros.


Esto es todo lo que puede agregar con respecto a la auto-publicación. Brandon sólo quiere que sepamos las oportunidades que puede brindar este modelo, y que también seamos conscientes de lo que implica. Y que sepamos qué es lo que queremos hacer: si elegimos uno de los modelos, o el camino híbrido.

Ahora, dice, hablemos de Agentes.

Agentes Literarios

El trabajo del agente es hacer todo el trabajo de networking y de darte a conocer por vos. Ellos son las personas que conocen a todas las editoriales, a los editores que trabajan en esas editoriales, y que saben lo que buscan y necesitan en el tiempo propicio. Son los que los ven asiduamente, en convenciones o eventos. Incluso van a almorzar frecuentemente.

Y una vez que lo consiguen, dice Brandon…

El agente hará lo siguiente por ustedes:

  1. Hacer el trabajo de networking por uno mismo se torna más irrelevante.
    • Pero no te reemplaza como hombre de negocios, esto es muy importante. No es un representante, no es alguien que te cuida en tu carrera. Es alguien a quien contratás —a trvés de compartir las ganancias de tus libros— para que te ayude a establecer contactos y generar contratos.
  2. Ellos te darán consejos con respecto a los contratos.
    • Con respecto a este punto, si no tenés agente todavía y tenés una oferta, es altamente recomendable que contrates a un abogado a la hora de revisar el contrato antes de firmarlo.
    • Los agentes saben cuáles puntos podés “discutir” del contrato, y cuáles puntos no conviene hacerlo.
  3. Ellos van a discutir por vos con el editor para negociar mejor contrato.
    • Su trabajo es ser “el tipo malo” cuando sea necesario, para que nosotros como autores mantengamos una buena relación con el editor y la editorial en sí.
  4. Pueden hacer subastas de libros.
    • Es cuando el agente ofrece a varios editores un mismo libro para ver quién es capaz de dar la mejor oferta.
    • Son amadas y odiadas por las editoriales, nos cuenta Brandon, pues, por un lado, proveen de una gran publicidad para el libro; pero también si invierten mucho en conseguirlo y no se vende lo que estimaron puede terminar en un gran fracaso.
  5. Nos darán consejos para nuestra carrera.
    • Brandon insiste en que no son gerentes de nuestros negocios, son, en realidad, consejeros, pues ellos conocen el mercado y tienen más experiencia que nosotros. Son capaces de, ante alguna pregunta tuya, darte los pros y contras.
  6. Nos darás feedback valioso para nuestro libro, o para las ideas de nuevos libros.
    • En los últimos años, nos cuenta Brandon, el trabajo de leer los manuscritos del tipo que van a parar a la “pared” ha caído en los hombros de los agentes; en lugar de las editoriales. Al menos se ha incrementado en gran medida. Y por eso muchos han aumentado su tarifa del 10% que era el estándar, a un 15%.
    • Siendo así, han comenzado también a funcionar en una especie de “editor previo”, sin darte dinero alguno todavía por tu libro. Hay cambios que pueden ser para mejor, por supuesto; pero si tras cada revisión el agente sigue pidiendo más correciones… Hay que tener cuidado, pues puede convertirse en un problema si te pasás años revisando el libro antes de enviarlo a una editorial (y esto le ha pasado a autores, nos cuenta Brandon).
    • En definitiva, si la primera devolución del agente nos parece bien, dice Brandon, podemos tomarla en cuenta y aplicarlo al libro con el fin de mejorar el producto. Pero revisiones interminables nos van a jugar en contra. En algún punto tendrán que decir: “Creo que ya está listo para enviarse. ¿Me aceptarías como cliente? ¿Si o no?” Y si no, lo puedes llevar a otro agente.
  7. Los agentes van a manejar tus derechos para el extranjero.
    • Por cuenta propia se torna muy difícil, y al ser difícil los agentes suelen especializarse. Si un agente tiene un departamento especializado en el extranjero, conviene tenerlo en cuenta frente a uno que no.

Muy bien, todo muy lindo; pero, ahora… ¿cómo obtenemos uno?

Cómo obtenemos un Agente

Con Elantris, el primer libro que publicó, lo que hizo Brandon fue enviarlo tanto a las editoriales que él consideraba las más importantes en su lista de prioridades y, al mismo tiempo, a varios agentes. Pero no le respondieron a la vez. Primero obtuvo la oferta de la editorial, que se mostró interesada en comprarle los derechos, y, con esta oferta, Brandon fue de nuevo a uno de los agentes y le preguntó si lo quisiera ayudar con las negociaciones de una oferta que le hicieron en Tor por un libro que el agente todavía no había visto. Y, claro, el agente se mostró diligente a ayudarlo. Y agrega que todos los autores que Brandon conocen que hicieron algo similar, le contaron que el agente, por lo menos, consideró la posibilidad de ayudarlo.

El “truco” está en que conseguir un agente es tan dificil como conseguir un editor. Los agentes suelen ser, primero, hombres de negocio; y después fans; al contrario que los editories que suelen ser lo opuesto. Los agentes son mejores con el dinero —y vos esperás que así lo sean—, y por eso su foco siempre va a ser perseguir el mejor contrato para vos, pues significará conseguir el mejor contrato para ellos. Y por eso también son mucho mejor que los editores en buscar en la “pila de libros de la pared” a la hora de encontrar una gema perdida que puedan vender.

Formas para conseguirlo:

  • Una buena carta de consulta (Query Letter).
    • Brandon nos dice que él es malo en eso, que no va a explicar cómo hacer una pues no sabría cómo. Pero agrega que en internet hay muchas guías (como esta en inglés en NY Book Editors o esta en español en Escritores.org).
    • Lo que sí nos dice de una Carta de Consulta es que son de no más de una página que proponga el libro: en tres párrafos tenés que explicar un poco de vos, una cosa realmente genial que tiene el libro, y por qué al público le gustaría comprar tu libro, y un cierre de agradecimiento por considerar la propuesta.
  • Conocerlos en las convenciones

En definitiva, es un duro camino. Por eso Brandon como autor pasó mucho tiempo cazando editores y agentes por igual.

El veía dos caminos posibles: o primero conseguía un agente que lo ayude con una editorial, o conseguía una editorial interesada en su libro y con eso va al agente (el camino que explicó antes).


Breve paréntesis para los que se preguntan el tema de Agentes en el mercado hispanoamericano. Les sugiero ver estos dos enlaces del sitio Escritores.org:


Entonces les pregunta a los alumnos si tienen algunas pregunta más por algo él no haya cubierto con el tema de Agentes Literarios.

¿Alguna duda con lo de los Agentes?

—¿Cuál es el lugar principal donde encontrar los agentes?

Buena pregunta, dice Brandon. Él buscaría en los agradecimientos de los libros de sus autores favoritos, y entre ellos buscar: aquellos que estén adquiriendo nuevos clientes en los géneros que ustedes estén trabajando, y que posean clientes que ustedes respeten.

Porque no hay buena garantía de que un agente es un buen agente. Por ejemplo, cuenta algo que le dijo su propio agente a Brandon una vez:

Para convertirte en agente literario, basta con poner tu nombre en una tarjeta personal y poner debajo Agent ^_^.

Ahora pueden googlearlos, y ver si realmente son respectables en base al perfil que tengan, e incluso preguntarle a los autores si les recomdarían tal o cual agente sirve para construir su propia base de datos con los agentes con los que les gustaría trabajar.

Los agentes suelen especializarse en géneros puntuales, como Joshua Bilmes, el suyo, que hace Fantasy y Misterio.

Brandon dice que nunca hiría con un agente que:

  • No tenga el soporte de una empresa de agentes literarios con reputación.
  • O tampoco con uno que no haya vendido un libro a las cinco grandes editoriales por un periodo de seis meses a 1 año, aunque 1 mes como mucho sería lo mejor.

Si no hacen ninguna de estas cosas, no pueden hacer mucho por ustedes. Pueden prometer todo lo que quieran, pero la realidad es que no les van a poder ayudar.

Cuando posean un agente que les interese, siempre hagan una investigación para conocer su reputación antes de enviarles nada.

 

—Cuando comienzas con un agente, ¿tienes una obligación de quedarte sólo con él?

La tarifa de los agentes, ese porcentaje de cada libro vendido —un 15% en base a lo que dijo Brandon, de nuestra ganancia—, suele durar lo que dure el contrato por el libro de formato impreso. Incluso si cortás relación con el agente, que es algo normal, que sucede todo el tiempo y con lo que no hay problema; el porcentaje por ese libro, para el agente, persiste.

El agente es quien recibe el pago en primera medida, se queda con su porcentaje y de transfiere el resto.

Este es otro punto a favor de los agentes, nos cuenta Brandon, y lo agrega a la lista de las ventajas como punto 8. El agente combina todas las ganancias por los distintos libros en un único pago, lo que los ayuda a la declaración de impuestos a los escritores. Pues si lo recibiera por separado, debería declarar un formulario por cada uno —Brandon tiene 5 editoriales distintas en Estados Unidos, más 25 en el extranjero— y debería entonces hacer 30 presentaciones en lugar de 1. Sigue siendo complicado, pero mucho más fácil que de la otra manera.

De todas maneras, también aclara que hay autores que no le gusta que el dinero vaya primero hacia el agente. En definitiva, es parte de la elección.

Una de las cosas que suele cobrarle su agente es, por ejemplo, enviar una cierta cantidad de libros hacia determinado lugar: como prensa, o para algún evento. Lo que dice Brandon es que esto no deberían cobrárselo antes de estar haciendo dinero.

Todo esto va a estar estipulado en el contrato con tu agente, y se puede resumir en:

  • El agente va a cobrar X de todos los contratos que negocie.
  • Por tales razones se puede romper el contrato, y cómo hacerlo.
  • Esta es la forma de cómo te entrego el dinero.
  • Y esto es lo que te cobro por otros temas.

Estas son las cosas a buscar en un contrato con una agencia.

Un agente no debe controlar tu vida. Ustedes deberían poder vender cosas por su cuenta, incluso teniendo un agente.

Por ejemplo, deberían poder auto-publicar sus propios libros si quieren.

Y también puede darse el caso que el mismo agente te diga: “Yo no manejo libros infantiles. Si quieres, puedes tener un agente para ese género a la vez.” Con respecto a esto, es parte del acuerdo y cada uno deberá tener la discusión con su propio agente.

 

¿Cómo te mandan el dinero, y bajo que término?

Se envía con cheque bajo el término de “Declaración de regalías”. Estos cheques son enviados cada seis meses por las editoriales. Suele ser uno en Noviembre, y otro a finales de Mayo (aunque creo que puede variar dependiendo la editorial o el país). Y esto es por el previo semestre.

 

—¿Cómo afecta tener un agente cuando haces híbrido?

Para el caso de Brandon, con respecto a los libros que él auto-publica —como Legión o Snapshot—, su agente hace las versiones impresas,y él hace por su cuenta las digitales.

Impuestos para Escritores

Antes de empezar, Brandon aclara que él no es un profesional de Impuestos. Él sólo quiere brindar su experiencia y lo que conoce acerca del tema (y tengamos en cuenta, como siempre —pero sobre todo en este tema— es relativo a Estados Unidos).  No es necesariamente un consejo legal, sino, simplemente, contará por lo que él ha pasado en los últimos años.

Lo primero a tener en cuenta, es que, como escritor, se les considera como Contratista Independiente (Independent Contractor). Eres el dueño de un pequeño negocio, aunque no tengas un negocio en sí mismo. Lo que en argentina se conoce como Monotributista.

Tras esto, Brandon explica cuestiones relativas a un formulario puntual de Impuestos de EEUU: el 1099, y cuestiones como que una editorial enviará solamente un monto de dinero y avisará al organismo de impuestos de dicho país que lo hizo, y el mismo organismo esperará que ellos lo declaren con sus otros impuestos.

Comenta algunos aspectos puntuales de contabilidad que no creo que vengan al caso, pues lo cierto es que varía mucho dependiendo del país. Pero sólo voy a destacar que el aconseja que, una vez que estemos haciendo una buena cantidad de dinero —por encima de los 30 mil dólares al año al menos, en EEUU— y puedan vivir de la escritura, deberían crear su propia entidad de negocios (tal como él hizo con su empresa Dragonsteel).

Otra cosa más que quiere hablar de impuestos es el Impuesto del Trabajo Independiente. Lo que explica puntualmente es que cuando trabajan en relación de dependencia, hay una parte que la empresa paga a impuestos por uno.

En el caso del trabajador independiente, esa parte deberá hacerlo por su cuenta. Y al tener una empresa, como aconsejó, lo que pueden hacer es deducir salarios si contratan a personas de manera permanente —sea creativo, contadores, correctores, o lo que sea—, y pagar el salario de sí mismo como que es empleado de su propia empresa. Lo cual es perfectamente legal.

Su empresa, cuenta, no es sólo que se dedica a libros. Está establecida como de Medios y Entretenimientos, creadora de licencias y franquicias para series, películas, video juegos, entre otras cosas. Esto le da oportunidad de deducir, por ejemplo, entradas de cine o la compra de video juegos: pues lo deduce bajo el término de investigación ^_^.

Ahora, con esto cierra la última clase. Ahora, pregunta Brandon, ¿queda alguna pregunta de cualquiera de los temas del curso?

Últimas preguntas

—¿Cuál es el punto de dejar de revisar, y comenzar a tratar de vender el libro?

Como escritor nuevo, comenta Brandon, lo que sugiero es: escribir el primer borrador, y después revisar y escribir el segundo borrador. Este segundo borrador lo enviaría a lectores alpha y beta (conocidos también como “lectores cero”). Los lectores alpha siendo los miembros de tu grupo de escritura, amigos cercanos, familia en cuyo criterio confíes; quienes sean.

Mientras haces esto, escribir otra cosa por completo: un cuento, una nouvelle, si puedes, incluso, escribe otra novela mientras esperas por la devolución.

Regresa entonces al primer libro con ojos frescos —y cada uno sabrá cuánto es el tiempo de espera que necesita para eso, para él son entre 4 y 6 meses entre proyectos—, hacer una revisión nueva en base a las devoluciones que tuviste de tus lectores de prueba y, recién después, enviarlo a editorales y agentes.

Una vez que se reciben respuestas de editoriales o agentes, es ver qué dicen entre lineas. Algunos pueden decir directamente que no les interesa, claro; otros pueden sugerir que no está mal, pero uvo tal o cual cosa que no le terminó de cerrar. Con esto último, sugieren que si con corregirlo pueden enviarlo de nuevo (o bien, enviar otra cosa distinta), aunque tampoco prometen que lo tendrán en cuenta. Es una forma de mantener al escritor también entusiasmado.

Agrega una cosa más: nunca lo dejen durar más un año, pues puede terminar siendo un libro que siempre corrijan y nunca terminen de hacerlo. Como escritor nuevo, dice Brandon, deben forzarse a crecer y escribir continuamente nuevas cosas y no estancarse con un único proyecto. Y así también conseguir experiencia enviando proyectos a editoriales y agentes.

No teman que los recuerden por si enviaron un mal libro: a él en TOR le rechazaron varios libros antes de interesarse en Elantris, y ni lo recuerdan.

Entonces… ¿cómo sabes cuando terminar de revisar? Pues seguramente sea más pronto que tarde. Empújense a terminar y enviar, y no se estanquen.

 

—¿Qué piensa de la escritura en varios géneros? ¿Debería enfocarse uno en uno sólo?

Muchas personas de negocios les van a sugerir que se enfoquen en uno. Lo que Brandon sugiere es que se enfoquen en aquello que los insentive a escribir. Ustedes deben escribir el proyecto por el que sientan mayor pasión, y recién después se lo deben enviar a una persona de negocios para ver cómo hacer una carrera de él. Hay muchos escritores que escriben en varios géneros a la vez, y nadie debería decirles que no se puede hacer.

Y esto es bueno también porque le pasa que autores que leyó en su juventud y le gustaron, al leerlos de nuevo es más de lo mismo; y lo cierto es que ya se aburrió de eso. Esto ya es una cuestión personal, aclara. Hay escritores que persiguen el dinero haciendo siempre lo mismo, pero para él cada uno debe escribir lo que lo apasiona. Como consejo extra, dice, algunos autores usan varios pseudónimos cuando tratan distintos géneros.

 

—¿Cómo mantiene un grupo de escritura activo?

Depende de cada grupo, lo importante es conseguir gente con la misma iniciativa y que esté enviando proyectos a una velocidad parecida. Si tenés participantes que no están activos, o están muy ocupados, y otros que están muy activos y envían todo el tiempo, no tardará en ser un grupo que deje de funcionar por la falta de sincronía. Por que el punto es ver empujarse entre todos para despegar, y si todos están enviando al mismo tiempo lo pueden hacer.

 

—Estuve escribiendo una novela y me quedé parado a las 30 mil palabras. ¿Algún consejo para salir del bloqueo?

Es un lugar duro, dice Brandon. A muchos autores les pasa. Y comenta que puede ser por miles de cosas: como si uno fuera al médico y le dijera que su síntoma es “estar mareado”. Entonces el médico le diría que buscaría en su libro con el 90% de las enfermedad que pueden causar ese síntoma ^_^. Las causar para él pueden ser:

  • Estás escribiendo una novela corta, y no has leído las suficientes en el último tiempo.
  • No estás poniendo nada en las historias, queriendo decir que no estás poniendo la suficiente complejidad y la suficiente “lo que sea”. Que te estás aburriendo de tu historia muy temprano. Y si te pasa esto, a los lectores también le va a pasar.
  • Puede significar que eres de las personas que necesita esforzarse todavía más cuando llega el bloqueo para que la rueda vuelva a girar.
  • Puede ser que estás cruzando esa linea de escribir por diversión a escribir profesionalmente, de estar pensando que “ahora esto es trabajo”. Y no quieres trabajar, quieres hacer otra cosa.
  • Puede ser que planificaste poco, o que planificaste demasiado.

Pueden ser algunas de estas cuestiones, como muchas otras. Es muy de cada uno. Puedes probar distintas opciones para solucionarlo; pero, al final del día, no quedará más que sentarse y empujar hasta que salga andando de nuevo.

 

Eso es todo, terminó la clase. Deja unos contratos de él para que los alumnos los vean, y les desea buena suerte con el resto de la carrera.


Cierre personal

Terminamos el curso de Brandon Sanderson del 2014. Catorce clases en 14 entradas.

Fueron muchas horas dedicadas este año especialmente a traducir cada clase, a tomar y completar los apuntes por segunda vez (pues ya los había hecho para mí hace ya casi dos años). En esta ocasión traté de no perder detalle alguno (algunas clases hasta llegué a las 10hs de trabajo), y de hacerlo lo más fiel y claro posible.

¿Qué me llevo yo de Brandon? Pues, todo. Él es una continua fuente de inspiración como escritor, como constructor de mundos, como persona. Y ya demuestra suficiente con no sólo seguir su curso de la facultad tras más de 10 años, sino con publicarlo gratis en internet para que la gente pueda seguirlo por su cuenta. Mi aporte es ínfimo, y sólo quise extenderlo a aquellos que sin subtítulos sea más incómodo. Existe otra playlist con el curso del 2016 también para quien quiera chequearlo.

Por mi parte, seguramente lo vea el año próximo, y veré si alguna otra clase vale la pena traducir por material más nuevo, distinto o mejor explicado.

Este es el índice con todos las entradas:

Espero que les haya servido y gustado el aporte. Por mi parte, cumplí con otro de los objetivos que me impuse para el año.

Felices fiestas, y nos leemos el año que viene.

2 pensamientos sobre “El cierre de un ciclo, por Sanderson”

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